¡¡¡ Paso de cebra y olé !!!

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domingo, 20 de septiembre de 2015

FALLAR ES FÁCIL, ACERTAR CUESTA MÁS- LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN EN LAS ALTAS CAPACIDADES-

Es totalmente cierto,

FALLAR ES MÁS FÁCIL QUE ACERTAR.

ACERTAR requiere práctica y entrenamiento.

El refranero popular dice que  "de los errores se aprende".

Lo cierto es que nos cuesta trabajillo aprender de los errores.

 Para superar el fallo, el no acertar, nos hace falta cierta preparación emocional, porque fallar es fácil.  Es lo que mi amiga Sera y yo siempre hablamos de la  "Tolerancia a la Frustración".

Y muchas veces nos hemos preguntado y ha sido parte de nuestra apuesta de trabajo abordar el porqué muchos niños y niñas dentro de las altas capacidades intelectuales se nos frustran tanto y determinamos que tienen baja tolerancia a la frustración.

Y la verdad, que es muy importante abordar el tema como familias, porque de él dependen muchas cosas, grandes,pequeñas, de presente y de futuro.

Hay una realidad y es que frustrarnos, nos frustramos.
 Todos y todas en mayor o menos medida y desde pequeños.
Cada persona reaccionamos de una manera, pero el sentimiento que nos produce
 el no lograr nuestros deseos existe y es real.

Yo, soy adulta , y me frustro enormemente y reacciono mal ante el desorden.
 O sea , ante ir a buscar algo y no localizarlo.

Todos los que somos papás y mamás lo hemos vivido bastante enérgicamente
 en las etapas iniciales de aprendizaje de nuestr@s hij@s.
Los que somos papas y mamás de niños y niñas de altas capacidades
lo hemos vivido en las etapas iniciales y en otras no tan iniciales.

Entonces, si partimos de este hecho real, tendremos que desarrollar las habilidades suficientes como para tolerar la frustración . O al menos es lo que yo pienso y expongo.

Dicen aquellos que entienden de estos temas, avalados por sus estudios en psicología,
que la baja tolerancia a la frustración está relacionada con dos elementos.

El primero de ellos sería una percepción equivocada o exagerada
de la situación que estamos viviendo.

El segundo de ellos sería la creencia de que es horrible vivir el malestar
y no podemos ni queremos aguantarlo.

Yo ya he comentado que la frustración existe, que forma parte de nuestras vidas.
 Una emoción más.
Si no podemos evitarla, tendremos que aprender a  manejarla.
No nos podemos conformar con la frase de " no puedo evitarlo ".

Ese es el punto de partida y de reflexión de cualquier emoción que queramos trabajar.

El no reconocer la frustración y el no saber que de un modo un otro
 hemos de enfrentarnos a ella nos puede llevar a :

1.- Hacer lo más fácil o lo primero que se nos ocurra, con tal de ponerle fin a la molestia que nos causa la frustración.

2.- Pensar solamente en el bienestar a corto, perdiendo la visión a medio y largo plazo.

3.- Desmotivarnos a la primera incomodidad y de esta manera abandonar metas y proyectos.

4.- Asentarnos en la idea de que la vida debe ser fácil , cómoda y plancetera siempre.


La tolerancia a la frustración por lo tanto tiene una incidencia fundamental
en la persistencia en la tarea.

La persistencia  en la tarea tiene un desarrollo fundamental en
el desarrollo de la alta capacidad.

Nada sale de la nada. Lo que no se cultiva se pierde ( sin asustar) .
 Esto va de ejercicio.

Recuerdo una frase de mi madre , que le repito a María muchas veces.
Los que me conocen la habrán oído  más de una vez.
La frase es  " EJERCITA LA PACIENCIA " .
 De hecho más de una amiga la ha copiado.

La paciencia es espera, pero la paciencia es enfrentarnos a lo que no nos agrada, sin que esto nos descoloque emocionalmente.
 La paciencia es respirar 10 veces profundamente.
La paciencia es saber que podremos enfrentarnos a lo que se nos ponga por delante, si somos capaces de alejarnos un segundo en ese preciso momento.
 La paciencia es tomar conciencia de que el mundo no gira alrededor nuestro en este preciso segundo, en este instante, en esta fracción.
La paciencia en tomar conciencia de que hay una alternativa al enojo, al enfado.

¿ Se consigue siempre ? NO

¿ Es válido aunque no se consiga siempre ? Para mi punto de vista SI.

La paciencia nos conduce a no rendirnos , nos conduce a poder volver a intentarlo.

Por eso todas aquellas técnicas que nos ayuden a ejercitar la paciencia, bajo mi punto de vista nos ayudan a enfrentarnos a la frustración.

Se me ocurre algo que en casa nos encanta y que además la gente que conozco y lo practica
 comparte la misma opinión, es el PINTAR MANDALAS.

Lo que reporta la pintura de mandalas a largo plazo solamente lo sabemos
aquellos que lo practicamos.

Es un ejercicio creativo que te ayuda a centrar tu atención,
a la permanencia en un lugar fijo para poder materializarlo,
al compromiso de su finalización,
si no en el mismo momento en que se empieza, en otro momento,
 a la concentración,
 a la relajación
 y por ende al ejercicio de la paciencia.

Nosotr@s en casa hemos pintado mandalas para empapelar una habitación,
que al mismo tiempo nos han servido de regalo para muchas personas
 y muchos momentos de nuestra vida.

Cada uno puede inventar, plantear o pensar su técnica, la que considere adecuada, para tomar conciencia y consciencia de ese ejercicio fundamental que es ejercitar la paciencia.

El elemento respiración también es muy importante y cuando se incorpora de manera natural a las situaciones complicadas ayuda mucho, mucho.
 Hay libritos estupendos con técnicas de relajación para niños
que además llevan nombres que se convierten en divertidos de ejercitar y de recordar,
el tigre, la serpiente...
Son fáciles de aprender y se convierten en una reacción adecuada con la práctica.

Cada uno puede enseñar a sus hij@s lo que significa ejercitar la paciencia.
 Y lo que hay que hacer cuando se recomienda ejercitar la paciencia.

No sé si os ha pasado con vuestr@s hij@s, imagino que si,
no quiero ser la única mami que ha experimentado esto,
 pero la situación de empezar y abandonar ante el menor obstáculo, es bastante común. 

Hay una segunda " pata " de la frustración.

EL DOLOR.

A veces la frustración nos produce dolor, y otras el dolor nos produce frustración.
El hecho de enfrentarse al dolor es también y , como no, una enseñanza vital.

La vida nos puede enseñar mucho en circunstancias de dolor.
 Yo personalmente aprendí mucho sobre esta parte de la frustración
 con los 6 años de cáncer de mi madre. Pero, claro, soy una adulta.

Enfrentarse a 6 años de cancer es es hacerlo a muchas situaciones de frustración y dolor.
El cómo es lo que varía siempre de unas personas a otras y es aquello que decide que se convierta en una enseñanza positiva o negativa, por explicarlo de una manera sencilla.

Ahí mi madre me dio la gran lección vital. La magistral.

No podemos hacer agradables el malestar y el sufrimiento.
 En el caso de una enfermedad , como he descrito, es algo que se ve con una clarividencia enorme.

En el caso de nuestr@s niñ@s es más difícil y complicado.

 Primero porque no es fácil averiguar , segundo porque significa ponerse en el lugar emocional de un niño y saber realmente qué es aquello que produce dolor y sufrimiento.

Respuestas como " no lo soporto", " esto no debería ser así ", " esto es demasiado " ...." esto no es justo", nos dan pistas claras de situaciones que pueden estar generando dolor.

Todos y todas tenemos derecho a quejarnos y expresarlo,
 pero al mismo tiempo podemos anclarnos en la queja o dar un paso más allá.
  Para un niño , emocionalmente, dar en solitario un paso más allá en una misión difícil.
 Lo es para un adulto, con más herramientas adquiridas. 

Por ello nuestro papel ( como adultos ) es tan importante,
porque si no les enseñamos, no tienen la herramienta para utilizarla.

El diálogo es herramienta útil siempre y en todos los casos.
 Si no nos sentimos capaces de llevar a cabo este tipo de diálogo podemos apoyarnos en la literatura .

El cuento o el relato ayudan a ponerse en lugar de otros personajes.. ¿ tú cómo crees que tal personaje ve esta situación ... cómo crees que reaccionaria tal personaje ?

Transmitir que nosotros elegimos los pensamientos que queremos tener no es tarea fácil,
ni tarea que se aprenda simplemente diciéndolo.

Pero si no verbalizamos eso de alguna manera,
simplemente podremos aplicar palabras de consuelo, que son necesarias ,
 que conducen a la comprensión de la emoción ,
pero siendo conscientes de que no estamos dando la herramienta con ellas.

El hecho de repetir en voz alta los pensamientos elegidos o que intentamos elegir
 es una herramienta bastante válida y sencilla de usar.

Centrarse en la solución y no en el malestar es importante.
Traspasar esa barrera del consuelo, para construir una acción es una forma necesaria para avanzar en la tolerancia a la frustración que viene a través del dolor.

No pasa nada si nos sentimos mal. Se comprende. ¿ Molesta ? Si, molesta.
Pero no nos podemos quedar anclados en esto.

Al fin y al cabo es una vivencia.
 Aceptar que la frustración existe es ya un gran avance para cualquiera.
Significa aceptar la vida misma, aquella vida en la que no hay una barita mágica
 que hace que todos nuestros deseos se cumplan.

Educar en las emocionas va mucho más allá de la mera identificación y de la mera empatía con ellas.



Hay que poner las justas medidas en las fortalezas que transmitimos con nuestro diálogo ( DIFÍCIL). 

Hay que ser conscientes como progenitores que nuestros comportamientos no sean causa de la frustración o de más frustración ( DIFÍCIL).

Porque si , por casualidad, en nosotr@s estuviera la causa...
 ¿ a quién se dirigen ell@s para solucionar ?

Hay que intentar, a toda costa, como educadores, no caer en la tentación de evitar a toda costa las situaciones de frustración, porque estaremos contribuyendo a que cualquier cosa sea causa de desbordamiento para nuestr@s hij@s . ( DIFÍCIL )



Parecía mucho más fácil el título del post.

Pero, a pesar de lo dicho... como perfectos no somos , ni lo vamos a ser,
pues vamos a darnos un sensato respiro.

Como a pesar de todo nos vamos a equivocar
una y mil veces, 
pues toleremos nuestros errores.

María, a pesar de los mandalas y los ejercicios de respiración 
encontró su ejercicio de tolerancia a la frustración ella misma.

Decidió con 7 años puntarse al conservatorio para violín, su instrumento favorito.
Lo consiguió.

Ahi empezó a aprender, con aquello que amaba,
lo que es ensayo -error
ensayo- error
lo que es persistencia en la tarea para conseguir sacar
no la perfección,
sino algo parecido a algo que sonaba.
A patear el suelo y decir
voy a probar de nuevo.

La música ha sido mejor maestra que la madre.

Pero, conste en acta, que yo lo intenté.

Ha sido el violín el que me ha arrebatado el puesto.. je,je,je


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